Un verdadero soplo marino en el salón
Inspiradas por el movimiento ondulante del mar, las mesas de centro ISLETA llevan un nombre evocador en homenaje a su diseño orgánico.
Su silueta wavy, compuesta por curvas suaves y fluidas, infunde una sensación de movimiento relajante en el espacio. Utilizadas por separado, se imponen como una pieza con fuerza en el centro del salón. Combinadas de dos en dos o de tres en tres, forman un auténtico archipiélago gráfico: un juego de volúmenes que evoca las líneas naturales de la costa.
Cada mesa presenta una altura diferente, creando un sutil juego de encaje. El conjunto cobra vida, volviéndose modulable y casi escultural. Los tonos naturales del marrón y el beige refuerzan aún más esta impresión de calma y calidez, dialogando con la luz y los materiales brutos del entorno.
Materiales nobles y composiciones intuitivas
Las mesas de centro ISLETA asocian una chapa de madera de fresno teñida en nogal, de reflejos suaves y naturales, con la intensidad del mármol Kanta que compone el sobre.
Este mármol auténtico, de vetas delicadas y matices sutiles, ofrece una superficie a la vez elegante y resistente. La unión de estos dos materiales crea una dualidad única: orgánica pero estructurada, decorativa pero funcional.
Fáciles de integrar en diferentes estilos de interior, combinan tanto con un sofá de formas generosas como con sillones de lino o una alfombra de fibras naturales. Al jugar con las alturas, las composiciones se vuelven intuitivas: una puede acoger un ramo de flores, otra libros de arte o una lámpara de ambiente.
Juntas o por separado, infunden una atmósfera refinada, cambiante y decididamente contemporánea.